Las cocinas han evolucionado mucho en los últimos años, dejando atrás su papel secundario dentro del hogar. Antes, eran espacios cerrados donde se cocinaba de manera aislada, mientras el resto de la familia compartía tiempo en el salón o en el comedor. Hoy, las tendencias han cambiado, dando paso a las cocinas americanas, un concepto que apuesta por espacios abiertos, luminosos y conectados con el resto de la vivienda.
El diseño de una cocina abierta al salón no solo mejora la distribución y la funcionalidad, sino que también aporta una mayor sensación de amplitud, permitiendo una integración armoniosa entre la zona de cocina y la de estar. Este cambio en la concepción del espacio responde a una necesidad de mayor interacción en el hogar, favoreciendo momentos compartidos mientras se cocina o se disfruta de una comida en familia.