Esteve Estudi Cuina i Bany
La reforma perfecta: cuidado con el «ya que estamos…»
La historia seguramente te suena. La lechera va caminando hacia el mercado con su cántaro de leche y, mientras avanza, empieza a hacer planes: venderá la leche, comprará huevos, de los huevos saldrán pollitos, después llegará el cerdo, más adelante una vaca... Todo parece encajar perfectamente. Hasta que el cántaro acaba en el suelo.
Han pasado unos cuantos siglos desde que se escribió aquella fábula, pero basta sentarse delante de los planos de una reforma integral de vivienda para descubrir que seguimos teniendo algo de aquella lechera.
«Ya que hacemos la reforma de la cocina, podríamos abrirla al comedor». «Y ya que tiramos ese tabique, quizá deberíamos cambiar el suelo». «Claro, pero si cambiamos el suelo del comedor habrá que continuarlo por el pasillo». «Entonces las puertas ya no quedarán bien...». «Y, puestos a hacer, podríamos aprovechar para reformar el baño».
Y así, casi sin darnos cuenta, nuestro particular cántaro empieza a tambalearse.







